Una curiosa inscripción en Quinto (Zaragoza): Cinco veces quinto

IMG_0821Quinto es una población aragonesa situada a unos cuarenta kilómetros de Zaragoza y atravesada por la N-232, de Santander a Vinaroz. Es de paso obligado en mis viajes a La Codoñera: el último pueblo de la provincia de Zaragoza a la ida, pues el siguiente, Azaila, pertenece ya a la provincia de Teruel. Quinto, cuyo nombre parece que se debe a estar allí el quinto miliario de la calzada entre el importante campamento romano de Celsa (Velilla de Ebro) y Caesaraugusta (Zaragoza), tiene una interesante y variada historia.

De sus edificios destaca El Piquete, antigua iglesia parroquial de la Asunción, situado en el alto del cerro la Corona. Es una iglesia de origen mudéjar, con añadidos posteriores, y que sufrió las consecuencias, como el resto del pueblo, de haber estado Quinto durante bastante tiempo en la primera línea de frente de la Guerra Civil. Hace pocos años, en la restauración de este templo, fueron encontrados en el suelo unos enterramientos con los cuerpos momificados, lo mismo que los vestidos y los féretros, en sorprendente estado de conservación. Se estima que son del siglo XVIII y muchas de ellas corresponden a niños de menos de 12 años.

Precisamente junto a esta iglesia de El Piquete, es donde se puede leer una curiosa inscripción, que hace décadas estuvo en la misma iglesia. En la Guerra de Sucesión (1700-1714), el señorío de Quinto fue una de las pocas poblaciones aragonesas que se puso del lado del candidato Borbón (Felipe V) en contra del otro candidado, el Archiduque Carlos de Austria. Felipe V, después de haber sido coronado rey de España, pero todavía en plena guerra, visitó Quinto como agredecimiento y le concedió el título de «Lealísima Villa». La visita real, según esta inscripción, tuvo lugar el cinco de mayo de mil setecientos cinco.

El día quinto del mes quinto del año quinto entró en Quinto Felipe V

Como veis, no solo se menciona la palabra «quinto» de forma tan repetid, que resulta chocante al oído, sino que se repite precisamente cinco veces. Incluso el ordinal «quinto» del rey Felipe se podía haber escrito con letras, como a veces se hacía, en lugar de con el dígito romano. Así saltaría también a la vista y no solo al oído. ¿Se organizó el viaje real teniendo en cuenta esta coincidencia? ¿Fue pura casualidad? Me queda alguna duda sobre si los historiadores están del todo seguros de la fecha, pues se limitan a decir que la visita real tuvo lugar, según la inscripción, el 5 de mayo de 1705. En todo caso, la fecha de la visita y el contexto histórico resultan totalmente verosímiles; y, por supuesto, llamativa la coincidencia.

La fotografía la tomé el pasado sábado en mi viaje a La Codoñera. Tuve la desagradable sorpresa de encontrar la inscripción en el estado en el que se ve en la fotografía. Prefiero pensar que ha sido algún accidente fortuito durante las obras de restauración de la iglesia y no un acto vandálico. Según tengo entendido, la famosa crisis y los consiguientes recortes han sido la causa de que las obras de restauración de El Piquete se interrumpieran. ¿Sería muy costoso reparar, de alguna manera, el desperfecto de esta curiosa inscripción? En cualquier caso, la vista que se contempla desde El Piquete, incluyendo el templo y el mismo pueblo de Quinto, justifican la parada.

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